Para qué sirven

Los beneficios de estos organismos pueden variar en función del tipo de probiótico y de las cantidades de estos que llegan vivos al intestino.

Su función es especialmente importante cuando la flora de nuestro intestino está desequilibrada por distintos motivos (uso de antibióticos, alimentación poco saludable…). Cuando esto sucede, el número de bacterias malas intestinales que no ayudan a nuestro sistema inmunológico aumenta.

Los probióticos pueden ayudar a restablecer este equilibro entre bacterias buenas y malas y reforzar nuestro sistema inmunológico.

 

Añadir alimentos probióticos en nuestra dieta, puede ayudar a nuestro organismo a:

  • Reforzar nuestro sistema inmunológico
  • Ayudar a nuestro aparato digestivo a descomponer algunos alimentos difíciles de digerir
  • Mantener el equilibrio entre bacterias buenas y malas
  • Ayudar a absorber los nutrientes necesarios y a producir vitaminas

Algunos probióticos también pueden:

  • Ayudar a reducir y a controlar molestias digestivas (diarrea, cólicos…)
  • Facilitar la digestión de la lactosa del producto en personas con mala digestión de la lactosa.
  • Reducir las molestias digestivas menores (gases, hinchazón…)
  • Disminuir el riesgo y la duración de algunas infecciones en las vías respiratorias, en los intestinos y las vías vaginales

 

Sociedad Española de Mircrobiota, prebióticos y prebióticos. Wiki de la SEPyP https://sepyp.es/wiki/

Senders, M.E. Probiotics. International Scientific Association for probiotics and prebiotics https://isappscience.org/probiotics/