Cenas tardías

Otro de los motivos de una mala digestión es cenar tarde. El ritmo actual de vida en ocasiones no nos permite cenar a una hora adecuada.

Lo recomendable es cenar 2 o 3 horas antes de ir a la cama, pero el porcentaje de personas que cena justo antes de irse a dormir es elevado, y los motivos son muy variados.

Nuestro organismo a esa hora está preparado para irse a dormir cuando, de repente, recibe alimentos. La digestión es mucho más lenta y esto puede provocar molestias y digestiones pesadas.

Una correcta planificación de las ingestas puede evitar que retrasemos la cena hasta casi el momento de ir a dormir.